Reseña: Ford Bronco Badlands V6, un todoterreno como las de antes, con la tecnología de hoy

Escribe Álvaro Peña Suárez

Probar una Ford Bronco Badlands en las calles de La Paz ya resulta una experiencia particular, pero llevarla hasta los 4.500 metros sobre el nivel del mar, entre caminos de tierra, pendientes y paisajes del altiplano, permite entender mejor para qué fue concebida. En esta ocasión conduje la Bronco hasta el cementerio de Milluni con el Huayna Potosí como escenario, para poner a prueba sus capacidades todoterreno.


Una estética que no deja dudas

La Bronco mantiene una clara inspiración en las generaciones clásicas del modelo, aunque incorpora una interpretación moderna y mucho más robusta.

Los faros LED, la característica firma luminosa circular, los ganchos de rescate, los parachoques de acero y los faros antiniebla forman parte de una estética que además responde a las necesidades de conducción fuera del asfalto.

Uno de sus principales argumentos son los neumáticos 255/75 R17, con perfil alto y diseño todoterreno, acompañados por 29 centímetros de despeje al suelo. Esta configuración permite enfrentar piedras, barro, nieve y otros obstáculos con mayor confianza que una vagoneta convencional.

Además, el techo y las puertas pueden desmontarse para convertirla prácticamente en un vehículo abierto. Ford incluso ubicó los espejos retrovisores sobre la carrocería, de manera que permanecen en su posición cuando se retiran las puertas.


Un V6 biturbo con mucha fuerza

Bajo el capó encontramos un V6 2.7 litros biturbo que desarrolla 337 caballos de fuerza y 562 Newtons/metrode torque, asociado a una transmisión automática de 10 velocidades. El motor utiliza un bloque de hierro grafito compactado, doble árbol de levas por bancada, 24 válvulas y un sistema de doble inyección, directa e indirecta.

En carretera, la respuesta es contundente. Basta con presionar el acelerador para que la Bronco entregue rápidamente toda su fuerza, algo que facilita especialmente los adelantamientos y los ascensos pronunciados.

Sin embargo, esta potencia también viene acompañada de un consumo elevado. La Bronco Badlands no busca ser un vehículo económico en combustible, sino ofrecer prestaciones y capacidades para quienes priorizan la conducción todoterreno.


Una verdadera herramienta para el off-road

Aquí es donde la Bronco Badlands realmente marca diferencias. Cuenta con 4×4 alta, 4×4 baja, bloqueo de diferencial delantero y trasero, además de la posibilidad de desconectar la barra estabilizadora delantera para mejorar el recorrido de la suspensión en situaciones de cruce de ejes.

También incorpora el sistema G.O.A.T. (Goes Over Any Type of Terrain), con diferentes modos de conducción adaptados a distintas superficies. A esto se suma el asistente de giro, que frena la rueda interior para reducir el radio de giro en maniobras cerradas fuera del camino.

Durante mi recorrido utilicé apenas una pequeña parte de todo lo que ofrece el sistema. La combinación de torque, reductora, bloqueos y suspensión HOSS 3.0 con amortiguadores FOX demuestra que estamos ante una 4×4 desarrollada para enfrentar terrenos realmente exigentes.

Las cámaras de 360 grados también resultan muy útiles. La Bronco es un vehículo grande y ancho, por lo que contar con una visión completa de los alrededores facilita tanto las maniobras en espacios reducidos como la conducción sobre terrenos complicados.


Cómoda a pesar de su enfoque todoterreno

Una de las cosas que más me sorprendió fue el confort. A pesar de su configuración orientada al off-road, la suspensión absorbe correctamente las irregularidades y permite realizar trayectos largos sin terminar con una espalda castigada.

La posición de manejo también es uno de sus puntos fuertes.

El volante tiene regulación en altura y profundidad, el asiento cuenta con ajustes eléctricos y la posición elevada permite tener una buena visibilidad del entorno.

Su habitáculo combina superficies resistentes con materiales de buena calidad. El cuadro de instrumentos es completamente digital y entrega información específica sobre inclinación, modos de conducción, diferenciales, consumo y autonomía.

La pantalla multimedia ofrece Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, navegación integrada y acceso a las cámaras de 360 grados. Además, agradezco especialmente que Ford mantenga controles físicos para el climatizador y otras funciones, algo muy práctico cuando se conduce fuera del asfalto.


Espacio suficiente para viajar en familia

La segunda fila ofrece un espacio adecuado para adultos. Con mis 1,78 metros de estatura, pude sentarme cómodamente y todavía encontré un margen razonable para las piernas y la cabeza.

También hay salidas de aire acondicionado, puertos USB-C, apoyabrazos central y una toma de 230 V, además de suficiente anchura para acomodar a tres pasajeros.

El maletero aprovecha muy bien las formas cuadradas de la carrocería. La puerta trasera está dividida en dos partes y permite acceder fácilmente a la zona de carga, mientras que los respaldos posteriores pueden abatirse en proporción 60:40.


¿Qué le mejoraría?

La Bronco Badlands es un vehículo muy especializado y eso también permite encontrar algunos detalles mejorables. Personalmente eché en falta carga inalámbrica para el teléfono y paletas de cambio detrás del volante, especialmente considerando el nivel de equipamiento y prestaciones del modelo.

Fuera de eso, el conjunto resulta muy completo. La Bronco consigue algo que no todos los vehículos todoterreno modernos logran: ofrecer capacidades serias fuera del camino sin sacrificar demasiado el confort para utilizarla diariamente.


Conclusión

Después de llevarla hasta Milluni y recorrer caminos a más de 4.500 metros de altura, me queda claro que la Ford Bronco Badlands es una 4×4 de verdad. Su motor V6 biturbo, la reductora, los bloqueos, la desconexión de la barra estabilizadora, los neumáticos todoterreno y la suspensión FOX forman un conjunto pensado para salir del asfalto.

Quienes buscan una vagoneta para viajar, explorar y disfrutar del todoterreno encontrarán en la Bronco una propuesta difícil de ignorar. En mi caso, más que una simple prueba de manejo, fue una oportunidad para comprobar que este vehículo se siente mucho más cómodo cuanto más lejos está del asfalto.

Modelo probado:Ford Bronco Badlands
Motor2.7 V6 biturbo 337 HP/562 Nm
TransmisiónAutomática 10 velocidades/Tracción 4×4 con caja reductora
ConcesionariaChristian Automotors