Redacción central/Motores Bolivianos
El Boeing 777-9 aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Alcantarí, en Sucre, para realizar pruebas de rendimiento y evaluar el comportamiento de sus motores en condiciones de gran altitud. La aeronave llegó el martes 3 de noviembre, como parte de una campaña de ensayos vinculada a su proceso de certificación.

Alcantarí, ubicado a 3.104 metros sobre el nivel del mar, fue elegido por sus condiciones técnicas y operativas. Estas evaluaciones permiten analizar el desempeño de los motores y de la aeronave en un entorno donde la menor densidad del aire representa un desafío para las operaciones de despegue y aterrizaje.

El protagonista de estas pruebas es uno de los aviones comerciales más grandes del mundo. El 777-9 mide 76,7 metros de largo, puede transportar entre 375 y 450 pasajeros, según su configuración, y está equipado con dos motores GE9X de General Electric. También incorpora alas de materiales compuestos con extremos plegables, una característica que permite reducir su envergadura cuando está en tierra.

La llegada del 777-9 marca la primera visita de un avión de la familia 777X a Sudamérica y se suma a las recientes pruebas de altura que Airbus realizó con el A321XLR en Sucre y Oruro.
