Redacción central/Motores Bolivianos
Nissan inicia una nueva etapa de electrificación en el segmento de las camionetas con la llegada a Latinoamérica de la Frontier Pro PHEV 2027. México será el primer mercado de la región en recibir este modelo, que posteriormente se expandirá a otros países latinoamericanos.

La nueva Frontier Pro PHEV combina un motor 1.5 litros turbo de cuatro cilindros con un sistema de propulsión eléctrica, un generador y una batería de 20 kWh. En conjunto, desarrolla 350 HP (Caballos de fuerza) y 660 Nm (Newtons-metro) de torque, cifras que la colocan entre las propuestas más potentes dentro de la gama Frontier.

La batería permite recorrer hasta 75 kilómetros en modo completamente eléctrico, mientras que la autonomía total puede alcanzar aproximadamente los 1.000 kilómetros. Al tratarse de un sistema híbrido enchufable, también puede recargarse mediante una conexión externa, reduciendo el uso del motor de combustión en trayectos cotidianos.

A pesar de la electrificación, Nissan mantiene el enfoque de trabajo característico de la Frontier. La camioneta cuenta con tracción 4×4, caja de transferencia BorgWarner Smart Transfer y bloqueo electrónico del diferencial trasero, además de una suspensión trasera independiente multilink de cinco brazos.

Las capacidades de carga y remolque también son relevantes. La Frontier Pro PHEV puede transportar hasta 815 kg de carga y remolcar un máximo de 3.500 kg, por lo que su propuesta no está limitada al uso urbano ni a la búsqueda de una mayor eficiencia.

En cuanto a sus dimensiones, alcanza 5,52 metros de largo, 1,97 metros de ancho y 1,95 metros de alto, con una distancia entre ejes de 3,33 metros. El habitáculo incorpora una pantalla central de 14,6 pulgadas, cuadro de instrumentos digital y diferentes sistemas de asistencia a la conducción, entre ellos ProPILOT Assist, según la versión.

Nissan señala que el modelo fue sometido a más de 100.000 kilómetros de pruebas y puesta a punto para Latinoamérica. Las evaluaciones incluyeron conducción a gran altitud, además de recorridos sobre arena, barro, pendientes, cruces de agua y superficies rocosas.
Por el momento no hay confirmación ni fecha de su posible llegada a Bolivia.
