Volkswagen Jetta, el sedán compacto que dejó de venderse hace varios años en Bolivia y que ahora lo vimos en las calles paceñas

Álvaro Peña Suárez/La Paz

Hace ya varios años que Volkswagen dejó de vender al modelo Jetta en el mercado boliviano. Siendo precisos, el último modelo que se comercializó en nuestro mercado fue la sexta generación.

En pasados días pudimos avistar un Jetta de séptima generación circulando por la calles de La Paz. Nos llamó la atención, precisamente porque ya no está disponible el modelo en Bolivia. Dicha unidad tenía placa diplomática, por lo que es más que seguro que lo tiene algún embajador/a o autoridad diplomática.

Esta es una buena oportunidad para hacer un repaso sobre este popular sedán compacto que sigue vendiéndose en el resto de nuestros países vecinos.

Desde su debut en 1979, el Volkswagen Jetta ha sido uno de los sedanes más importantes de Volkswagen. Nacido como una variante de tres volúmenes del Golf, el modelo ha atravesado siete generaciones caracterizadas por importantes cambios en diseño, tecnología y, sobre todo, en su oferta mecánica.

La primera generación llegó al mercado con motores de gasolina de entre 1.1 y 1.8 litros, además de variantes diésel atmosféricas. Su enfoque era la simplicidad mecánica y la eficiencia, en una época donde los sedanes compactos comenzaban a ganar protagonismo en Europa y Norteamérica.

Con la segunda generación, presentada en 1984, el Jetta incorporó motores más potentes e incluso versiones deportivas como el Jetta GLI, equipado con propulsores de inyección electrónica que mejoraron notablemente las prestaciones. También aparecieron variantes diésel turbocargadas, adelantándose a una tendencia que ganaría fuerza años después.

La tercera generación, lanzada en 1992, marcó la llegada de una de las mecánicas más recordadas de la historia del modelo: el motor VR6 de 2.8 litros, una configuración de seis cilindros compacta desarrollada por Volkswagen. Esta generación también introdujo mejoras importantes en seguridad, incluyendo airbags y frenos ABS en versiones superiores.

En la cuarta generación, presentada a finales de los años noventa, el Jetta dio un salto importante en refinamiento. Además de los conocidos motores de gasolina de cuatro cilindros, destacó la incorporación de los motores diésel TDI, reconocidos por su bajo consumo y elevado torque. El VR6 continuó presente en las versiones más potentes.

La quinta generación, estrenada en 2005, apostó por motores más modernos de inyección directa. Entre ellos destacó el 2.0 TFSI turboalimentado, utilizado en las variantes GLI, que permitió mejorar el rendimiento sin incrementar significativamente el consumo de combustible. También comenzaron a popularizarse las transmisiones automáticas de doble embrague DSG.

Con la llegada de la sexta generación en 2010, Volkswagen orientó el modelo hacia una propuesta más global. Dependiendo del mercado, se ofrecieron motores atmosféricos de 2.0 y 2.5 litros, además de los conocidos 1.4 TSI y 2.0 TSI turboalimentados. Durante esta etapa el Jetta incorporó más asistentes electrónicos y sistemas avanzados de conectividad. Vale mencionar que esta fue la última generación en venderse en Bolivia exclusivamente con el impulsor 2.5 litros.

Finalmente, la séptima generación, presentada en 2018 sobre la plataforma MQB, apostó por una mayor eficiencia. En distintos mercados se comercializa con motores 1.4 TSI, 1.5 TSI y 2.0 TSI, este último reservado para la versión deportiva GLI, que actualmente supera los 230 caballos de fuerza. Además, incorpora tecnologías como control crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia y asistentes de mantenimiento de carril.

Es justamente esta 7ma generación la que vimos por las calles (le tapamos la placa por privacidad al propietario/a), incluso con el facelift (actualización de media vida) realizada por la marca el año pasado. ¿Será que algún día vuelve el Jetta a nuestro país? Actualmente los únicos jugadores en el segmento «C» de sedanes son el Nissan Sentra y Honda Civic.

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