Escrito por Álvaro Peña Suárez/Motores Bolivianos
Una nueva oferta se une a la concesionaria General Automotors, que hace su incursión en el segmento de las camionetas medianas. Se trata de la JIM RE-MAX, un vehículo que busca competir contra rivales como la Foton Tunland G7 o también la JAC T8.
La unidad que nos proporcionó la marca corresponde a la variante con caja manual. ¿Cuáles son los puntos a favor y en contra? Te lo contamos en esta reseña.

Vale mencionar que este modelo es fruto de la colaboración entre la empresa china y la firma japonesa Isuzu. En este sentido, no es de sorprenderse que el estilo general de la carrocería es prácticamente igual al de la segunda generación de la camioneta Isuzu D-MAX.





En el exterior destacan la parrilla cromada, faros halógenos, barras de techo, pisaderas laterales y aros de aleación de 17 pulgadas con neumáticos de perfil 70.


A esto se suma un despeje de 20,5 centímetros, un ángulo de ataque de 25 grados y un cubrecárter metálico, características que favorecen su uso fuera del asfalto.



La caja de carga soporta hasta 800 kg y viene equipada con barra San Antonio, puntos de anclaje laterales y protección Bed Liner. El paragolpes trasero incorpora sensores de estacionamiento y cámara de retroceso, aunque la tapa de la caja no cuenta con cerradura.

Bajo el capó se encuentra el conocido 4K22 D4T de Mitsubishi, un cuatro cilindros de 2,4 litros con turbocompresor e inyección multipunto. Entrega 208 HP (caballos de fuerza) y 320 Nm (Newtons/metro), asociados a una transmisión manual de cinco velocidades y un sistema de tracción 4×4 con caja reductora.

Al volante, el motor destaca por la respuesta de su torque, especialmente al transportar carga. La suspensión trasera de eje rígido con muelles tiene un comportamiento propio de una camioneta de trabajo y puede resultar algo saltarina sobre caminos irregulares, aunque la dirección es ligera y facilita las maniobras. Los frenos, por su parte, ofrecen un tacto progresivo y fácil de dosificar.

Uno de sus principales atributos está precisamente en el sistema 4×4. Permite utilizar 4×2, 4×4 alta y 4×4 baja, esta última con una reducción que facilita avanzar por pendientes pronunciadas y terrenos complicados.

Sumado a sus neumáticos todo terreno, el despeje y los ángulos de la carrocería, la ReMax muestra una orientación clara hacia el trabajo y el uso fuera de carretera.


El interior mantiene esa misma filosofía. Es sencillo y funcional, con asientos de cuerina, volante regulable únicamente en altura, tablero analógico, pantalla multimedia de 8 pulgadas con cámara de retroceso y aire acondicionado con controles físicos.

No busca destacar por lujo o tecnología, pero cuenta con lo necesario para el uso cotidiano.
En la segunda fila, el espacio resulta adecuado para una camioneta mediana de cabina doble, aunque el equipamiento es limitado: no hay salidas de aire acondicionado, puertos USB ni apoyabrazos central.
Conclusión

La JIM ReMax deja claro que su prioridad está en el trabajo: un motor con buen torque, 4×4 con reductora y una capacidad de carga de 800 kg que le permiten desenvolverse bien fuera del asfalto. No es la camioneta más sofisticada ni la más enfocada al confort, pero su configuración tiene sentido para quien busca una herramienta de trabajo con buenas capacidades todoterreno.
| Modelo probado: | JIM RE-MAX |
| Motor | 2.4 Turbo/4 cilindros en línea |
| Transmisión | Manual de 5 velocidades |
| Concesionaria | General Automotors |
