Renault Koleos 2.0T 4×4, a prueba viajando a Copacabana

Escribe Álvaro Peña Suárez/La Paz

La tercera generación de la Renault Koleos supone uno de los cambios más profundos que ha recibido el modelo desde su llegada al mercado. La renovación no se limita al diseño exterior, sino que también alcanza a la plataforma, la mecánica y el equipamiento, dando como resultado una propuesta claramente distinta a la que conocíamos hasta ahora.


Durante una prueba de manejo realizada en Copacabana, la nueva Koleos dejó una primera impresión positiva por su refinamiento general. La sensación es la de una vagoneta que apunta más al confort y a la tecnología que a la deportividad, sin descuidar el desempeño cuando el camino exige algo más.

A nivel estético, la nueva generación adopta líneas más limpias y proporciones equilibradas. El frontal incorpora la nueva identidad visual de Renault, acompañada por faros LED con encendido automático y cambio inteligente entre luces altas y bajas. Eso sí, llama la atención la ausencia de luces antiniebla, un elemento que todavía sigue siendo habitual en varios competidores.

La unidad probada lucía el color Cobre Mineral, una tonalidad poco común que ayuda a diferenciarla dentro de un mercado dominado por tonos neutros.

La Renault Koleos al lado del Lago Titicaca en Copacabana.

Con 4,78 metros de longitud, la Koleos se ubica entre las alternativas de mayor tamaño dentro de su categoría.

Las luces posteriores unidas por una franja luminosa aportan presencia visual. El portón posterior es de accionamiento eléctrico.

El interior de la Koleos en su versión Techno.

Puertas adentro es donde más se percibe el salto generacional. Renault apostó por una configuración poco vista en el segmento, incorporando tres pantallas independientes.

Sistema multimedia con Android Auto/Apple CarPlay.
Cámaras 360 y 540°
En la tercera pantalla se puede ver YouTube, Disney Plus, etc.

A las ya habituales del tablero digital y el sistema multimedia se suma una tercera destinada al acompañante delantero, desde donde es posible acceder a plataformas de entretenimiento y aplicaciones de video.

default

La calidad de terminación también muestra una mejora evidente respecto al modelo anterior. Hay más superficies acolchadas, mejores revestimientos y una presentación general que transmite una sensación más cuidada.

El volante está tapizado en cuero.

Su posición de manejo es muy buena. El volante regula en altura y profundidad, además, incluye los controles para el sistema de audio y control de velocidad crucero que es adaptativo.

Sin embargo, no todo resulta perfecto. Durante la prueba se echó en falta un control físico para el volumen del sistema multimedia, una función que continúa dependiendo principalmente de comandos táctiles o de los controles del volante. Son detalles menores, pero que terminan influyendo en el uso diario.

El espacio interior continúa siendo uno de los puntos fuertes del modelo.

Techo panorámico.
Climatizador para la segunda fila, poco usual en la categoría.

En la segunda fila hay suficiente lugar para que adultos viajen cómodamente, mientras que el equipamiento incluye climatización independiente, puertos USB y calefacción para los asientos posteriores.

El maletero, por su parte, ofrece 574 litros de capacidad y conserva algo que cada vez es menos frecuente: un neumático de repuesto bajo el piso; muy bien Renault.

Motor con turbocargador Borgwarner e inyección directa.

Bajo el capó trabaja un motor turbo de 2,0 litros que desarrolla 235 caballos de fuerza y 325 Newtons metro de torque. Está asociado a una transmisión automática de doble embrague y ocho velocidades y a un sistema de tracción integral 4×4.

El manejo es muy agradable en carretera.

Más allá de las cifras, lo que destaca es la forma en que entrega la potencia. La respuesta resulta inmediata al momento de realizar adelantamientos y la caja muestra un funcionamiento suave, algo que no siempre ocurre en transmisiones de doble embrague. En carretera, la Koleos transmite seguridad y una sensación de aplomo superior a la de su antecesora.

La dirección privilegia claramente la comodidad. En algunos momentos se percibe una asistencia excesiva que puede resultar algo artificial para conductores acostumbrados a una mayor comunicación con el asfalto, aunque en ningún caso compromete la sensación de control.

Tiene varios modos de manejo.

Otro apartado relevante es el de las asistencias a la conducción. El control crucero adaptativo, el mantenimiento de carril, el monitoreo de punto ciego y el frenado autónomo de emergencia forman parte de una dotación que facilita los viajes largos y reduce la carga de trabajo del conductor.


Tras varios kilómetros al volante, la conclusión es clara: la nueva Koleos representa un avance importante respecto a la generación saliente. Gana en tecnología, calidad percibida y desempeño, manteniendo el enfoque familiar que históricamente ha caracterizado al modelo. Aunque existen aspectos mejorables, especialmente en algunos detalles de equipamiento y ergonomía, la propuesta deja la impresión de un producto mucho más maduro y competitivo que su predecesora.

Modelo probado:Renault Koleos Techno 4×4
Motor2.0 turbo/4 cilindros en línea
TransmisiónAutomática de doble embrague con 8 velocidades
ConcesionariaImcruz